Informe Latinoamericano - 8 de junio de 2007
COLOMBIA: Las Farc rechazan gesto de Uribe como "farsa"
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) difundieron una desdeñosa respuesta, el 3 de junio, a la apertura hecha por el Presidente Alvaro Uribe, que esta semana organizó la transferencia de docenas de guerrilleros prisioneros a instalaciones de contención. Las Farc rechazaron la liberación unilateral de prisioneros, diciendo que no puede considerarse parte de un intercambio humanitario, pues no hay negociaciones de paz en marcha con el gobierno, no hizo comentarios sobre la liberación de Rodrigo Granda, el "canciller" de las Farc. El gambito Granda es una movida riesgosa calculada para ganar el apoyo internacional para la política de seguridad democrática de Uribe. El gobierno desea que Granda actúe como mediador de paz, pero él declinó el ofrecimiento.
Con el título "La decepción", en un artículo publicado por la agencia colombiana de noticias Anncol, que simpatiza con las Farc, el grupo guerrillero acusa a Uribe de levantar una cortina de humo para ocultar su intención real de impedir que la justicia avance en sus investigaciones sobre los legisladores uribistas mezclados en el escándalo parapolítico. Expresa que la liberación de los prisioneros era pura propaganda, mientras las fuerzas armadas continúan tratando de realizar un rescate militar de los rehenes de las Farc.
El comunicado de las Farc termina con un llamado al gobierno para que muestre su compromiso con un proceso de paz desmilitarizando las municipalidades de Florida y Pradera, en la provincia de Valle del Cauca, en el sudoeste; es una antigua exigencia. Aunque es discutible si el cumplir con esa exigencia sería capitular ante las Farc, más que sería con la liberación de prisioneros, el gobierno permanece firme en que una zona de "despeje" al estilo de Pastrana está fuera de toda discusión.
En caso que las Farc no hayan dejado suficientemente claro su rechazo a la liberación de prisioneros, el 4 de junio, mientras Uribe anunciaba la liberación de Granda, las Farc secuestraron a un capitán de la policía de Florida, Julio Javier Solórzano. Anncol describió el secuestro de Solórzano como un reemplazo directo por John Frank Pinchao, el oficial de policía que recientemente escapó de las Farc, luego de ocho años en cautiverio [IL-07-20].
El gambito Granda
La decisión de liberar a Granda, el más alto miembro de las Farc en prisión, responde a un pedido personal del Presidente de Francia Nicolás Sarkozy, que parece intentar un rápido éxito de política exterior al inicio de su mandato. Al hablar Uribe con cierta vaguedad que la decisión se debía "razones de estado", un periódico local, notablemente El Tiempo, respondió cáusticamente que "las razones de estado" se referían a las del estado francés. Hablando en las oficinas de la conferencia de obispos colombianos en Bogotá, el 5 de junio, Granda se refirió a "la loable intervención del presidente francés".
Grandas es un embajador itinerante y vocero de las Farc. Fue "secuestrado" dentro de Venezuela en 2004. El gobierno desea que él desempeñe el rol que en la actualidad cumple Francisco Galán, un ex vocero y miembro del comando central (Coce) del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en las conversaciones de paz entre el ELN y el gobierno en La Habana. Granda rehusó aceptar la etiqueta de "mediador" confiada a él por Uribe. "Cualquier rol, por modesto que pueda ser, debe ser definido por el secretariado de las Farc," dijo.
En una declaración de nueve puntos, Granda dejó en claro que no habla por el secretariado de las Farc, y acusó a Uribe de tratar de dividir a las Farc a través de libraciones unilaterales. No está seguro si las Farc confiarían en Granda incluso si hubiera aceptado la posición de mediador, dada la vehemencia con la que el secretariado rechazó las liberaciones unilaterales.
El mismo Granda, mantiene pocas esperanzas de un intercambio humanitario. En cambio, reiteró la línea de las Farc que debían desmilitarizarse Florida y Pradera. "Con eso, se podría generar una dinámica que no sólo permitirá el retorno de los rehenes de las Farc a sus familiares, sino también incrementar la confianza entre los dos lados, y sentar las bases de posibles conversaciones que podrían conducir a un acuerdo político negociado," expresó Granda.
Respaldo internacional
Uribe obtuvo la respuesta que deseaba de Francia. El Presidente Sarkozy elogió su decisión de liberar a los prisioneros como "muy importante y valiente", en particular el de Granda. Uribe ahora espera que Sarkozy pueda obtener una declaración de apoyo a su política de seguridad democrática (PSD) de la cumbre del G8, que tiene lugar en Alemania.
Quizá Uribe espera que el apoyo internacional a su gesto conferirá credibilidad a su PSD y elevar la presión sobre las Farc para que libere a sus rehenes. Es difícil, sin embargo, pensar que pueda obtener más que una pequeña mención en la declaración final del G8, haciendo que la liberación de varios cientos de prisioneros luzca como un precio muy alto que pagar.
Sarkozy está en lo correcto al describir como valiente la decisión de Uribe, pero es también arriesgada y luce como improvisada. Puede impresionar a Francia pero puede que no ayude a Uribe a persuadir al congreso de EU a que apoye un TLC con Colombia o que apruebe los fondos para la segunda etapa del Plan Colombia. El gobierno colombiano ha justificado en parte su argumento para una substancial ayuda militar bajo el Plan Colombia, por la necesidad de fortalecer las fuerzas armadas para combatir a las Farc. La repentina liberación de los prisioneros de las Farc, por tanto, envía mensajes mezclados.
Scott McCormack, vocero del Departamento de Estado, indicó que EU, en el mejor de los casos, estaba desconcertado por el acuerdo, en una conferencia de prensa el 6 de junio. Al responder una pregunta sobre la liberación de prisioneros afirmó extrañamente: "No he oído es clase de conversaciones".
Reacción interna
La liberación de prisioneros permitió al gobierno alejar la agenda del escándalo parapolítico pero éste puede estallar de nuevo en cualquier momento, en especial si el gobierno trata de impulsar una reforma a la ley de justicia y paz antes del 20 de junio, para liberar a políticos que han cooperado con los paramilitares. Ana Teresa Bernal, de la Comisión Nacional de Reparación y reconciliación, señaló que, al contrario de los propósitos de Uribe, la liberación de prisioneros de las Farc, y quizá de los parapolíticos en fecha futura, podría poner en riesgo el apoyo de la comunidad internacional, que podría recibir el mensaje que "existe un manto de impunidad en Colombia".
La liberación de prisioneros no ha resultado muy bien entre los partidos políticos del país, causando confusión y, en algunos casos, consternación. Los principales opositores, el Partido Liberal y el Polo Democrático Alternativo (PDA), al igual que Bernal, objetan la liberación sobre la base que luce más como un pacto de impunidad que como una fórmula mágica para la paz. Más preocupante para el gobierno, varios miembros de partidos uribistas, incluidas figuras importantes, como los senadores Germán Vargas Lleras y Gina Parody, expresaron su preocupación.
- ¿Es inconsistente Uribe?
Antes de la liberación de prisioneros de las Farc, el Presidente Alvaro Uribe mantenía que un intercambio humanitario sólo sería posible dentro del contexto de un proceso de paz. Eso provocó en los medios acusaciones de inconsistencia. También es verdad que Uribe ha vacilado entre el rescate militar de los rehenes de las Farc y el canje de prisioneros. Aunque con frecuencia se refiere a la importante parte que la liberación de cientos de prisioneros paramilitares del IRA jugó en el proceso de paz en Irlanda del Norte, y ha liberado a miembros del ELN para tratar de hacer avanzar el proceso de paz con ese grupo de guerrillas.